Las protestas masivas en Francia se están extendiendo por toda Europa. Nada menos que nueve países —entre ellos, además de Francia, Serbia, Albania, España, Italia, Grecia, Bélgica, Portugal e Irlanda— han sido escenario de protestas masivas en los últimos días y semanas, la mayoría de las cuales fueron iniciadas por alumnos de escuelas y estudiantes universitarios.
Y el movimiento sigue creciendo. En Viena, la capital de Austria, unas 40.000 personas salieron a las calles el jueves para protestar contra un recorte del 10 por ciento al presupuesto de las universidades. En Alemania, decenas de miles de jóvenes participan regularmente en las huelgas escolares contra el servicio militar obligatorio.
En este contexto, reviste una importancia primordial el papel cada vez mayor de la clase trabajadora. Para noviembre se han planeado grandes huelgas y jornadas nacionales de protesta en varios de los países afectados, en las que participarán millones de trabajadores. Esto deja en claro que lo que está en juego no es simplemente un movimiento de protesta. Se está desarrollando un conflicto de clases fundamental, uno que plantea directamente la cuestión del poder.
¿Quién determina el rumbo de la sociedad? ¿Los oligarcas multimillonarios, los jefes de las grandes empresas y sus políticos, que utilizan todos los medios a su alcance para aumentar sus ganancias, financiar el rearme y librar guerras contra Rusia y en el Medio Oriente? ¿O la clase trabajadora, la gran mayoría de la población, que necesita un futuro seguro, una buena educación, rentas, energía y alimentos a precios accesibles, así como pensiones y atención médica garantizadas?
La mayoría de las huelgas y jornadas nacionales de protesta previstas están organizadas por los sindicatos oficiales, que no tienen la más mínima intención de plantear la cuestión del poder. Apoyan las políticas de guerra y austeridad de sus gobiernos y colaboran estrechamente con las empresas para recortar empleos y salarios.
Se colocan al frente del movimiento para mantenerlo bajo control. Han retrasado las acciones tanto como han podido, limitándolas desde el principio a uno o unos pocos días, y están fomentando la ilusión de que los gobiernos cederán a la presión desde abajo, a pesar de que estos gobiernos están desplegando a la policía y al ejército contra los manifestantes, deteniendo a miles de personas y fortaleciendo a la extrema derecha.
Sin embargo, lo que impulsa al movimiento son problemas de clase reales: la falta de perspectivas de futuro para los jóvenes; el aumento del costo de vida, los precios de la energía y los alquileres; el despilfarro de cientos de miles de millones en armamento y guerra, mientras se recortan drásticamente las pensiones y el gasto en bienestar social, salud y educación; el abismo insalvable entre una oligarquía cuyo lujo no conoce límites y la masa de la población que tiene que contar cada centavo.
A diferencia de lo que ocurría en la década de 1970, por ejemplo, los gobiernos europeos ya no tienen margen de maniobra para hacer concesiones. Esto le da al movimiento un poderoso impulso y una dimensión internacional. La tarea más importante ahora es hacer que el movimiento tome conciencia de estos temas y dotarlo de una perspectiva que le permita liberarse de la influencia de los sindicatos y de todos los partidos burgueses, unirse en toda Europa y luchar por el derrocamiento del capitalismo y por los Estados Socialistas Unidos de Europa.
Protestas y huelgas previstas
A continuación, se presenta un resumen de las huelgas y acciones más importantes previstas para las próximas semanas.
Francia: Los alumnos de escuelas y universidades, así como el movimiento de los “chalecos amarillos”, convocan nuevas protestas para hoy (24 de octubre) y el próximo sábado. Hasta el momento se han reportado más de 120. El Ministerio del Interior ha respondido imponiendo prohibiciones parciales y ha movilizado a más de 70.000 policías y soldados para hacer frente a las protestas.
El 3 de noviembre, el Comité Nacional de Coordinación de Alumnos tiene previsto realizar una jornada de acción. Se planea llevar a cabo una huelga escolar y organizar marchas.
El 5 de noviembre, las federaciones sindicales CGT, CFDT, FO, UNSA y FSU convocan una gran huelga nacional y un movimiento de manifestaciones contra las políticas de austeridad y presupuestarias del gobierno. La CGT se refiere a ello como una huelga general y también ha planteado la posibilidad de extenderla más allá de un solo día. Los sindicatos ferroviarios convocan paros masivos tanto en los servicios locales como en los de larga distancia. También se espera que las escuelas, las guarderías, la administración pública, el servicio de recolección de basura y los hospitales queden prácticamente paralizados.
Bélgica: Tras las repetidas manifestaciones no autorizadas de alumnos y estudiantes en Bruselas y Lieja durante los últimos días contra el aumento de las cuotas de matrícula y los recortes al financiamiento de la educación —durante las cuales fueron brutalmente atacados por la policía—, también se esperan concentraciones espontáneas, bloqueos y ocupaciones en las próximas semanas.
A finales de noviembre, los sindicatos tienen previsto una semana de acción dirigida contra las drásticas medidas de austeridad del gobierno de Bart De Wever.
El 23 de noviembre, se espera que decenas de miles de personas de todos los sectores de la sociedad (incluidas aseguradoras de salud, organizaciones ambientales, estudiantes y jubilados) participen en una gran manifestación nacional en Bruselas. El 24 de noviembre, los ferrocarriles belgas y toda la red de transporte público local estarán en huelga. El 25 de noviembre, el sector público estará en huelga, incluyendo escuelas, oficinas gubernamentales, recolección de basura y la radiodifusión pública. El punto culminante será una huelga general intersectorial el 26 de noviembre, que afectará tanto al sector público como al privado.
A finales de año, los agricultores europeos planean una gran manifestación en Bruselas en contra de los recortes al presupuesto agrícola de la UE.
Italia: El recién formado “Movimento 17 Ottobre” —que lleva el nombre de las manifestaciones de ese día, en las que participaron 100.000 alumnos y estudiantes de todo el país— ha anunciado alrededor de 250 manifestaciones todos los sábados hasta diciembre.
Los bloqueos de camioneros y agricultores que protestan contra los altos precios del diésel han paralizado prácticamente el sur del país, lo que ha provocado que los supermercados y las gasolineras se queden vacíos, así como la suspensión de la producción en muchas empresas.
La USB y otros sindicatos de base convocan una huelga general de un día completo en los sectores público y privado el 30 de octubre. Se esperan importantes trastornos en el transporte local, los servicios gubernamentales y el sector educativo, ya que al mismo tiempo se están llevando a cabo protestas a gran escala de escolares y estudiantes contra el alto costo de vida.
Los días 13, 14 y 16 de noviembre, el transporte local en varias ciudades importantes quedará paralizado durante 24 horas.
Los días 20 y 21 de noviembre, el sindicato más grande del país, la CGIL, convoca una huelga general nacional. Entre los sectores afectados se encuentran las escuelas, las guarderías, la administración pública, los hospitales y el transporte ferroviario y aéreo.
España: En las regiones de Madrid y Cataluña, los sindicatos de estudiantes de escuelas y universidades han convocado jornadas regionales de acción a principios de noviembre contra los recortes y la crisis de vivienda.
En el sector del transporte se está librando un agrio conflicto salarial. Los dos sindicatos más grandes, CCOO y UGT, han convocado varias huelgas. En los sectores de autobuses y transporte local, se han programado huelgas de un día para el 28 de octubre y el 11 de noviembre, y huelgas de varios días para finales de noviembre y principios de diciembre. Si no se llega a un acuerdo antes del 23 de diciembre, se planea una huelga indefinida durante las fiestas navideñas. En el sector de la aviación, el personal de tierra amenaza con realizar huelgas de corta duración.
Las organizaciones agrícolas planean protestas con tractores y bloqueos de carreteras en respuesta al aumento de los costos de producción.
Portugal: Tras el desalojo violento por parte de la policía de los campamentos de protesta y los asentamientos de tiendas de campaña contra los altos alquileres en Lisboa y Oporto a principios de esta semana, varias iniciativas ciudadanas han organizado protestas masivas de seguimiento para este sábado. Se planea una jornada conjunta de protesta entre Portugal y España para el 11 de noviembre.
El 30 de octubre se llevará a cabo una huelga ferroviaria nacional de 24 horas, que afectará tanto a los servicios de larga distancia como a los locales. El 24 de noviembre, la confederación sindical CGTP convoca una manifestación frente al Parlamento portugués contra el aumento del costo de vida. El 30 de noviembre, los empleados bancarios se declararán en huelga.
Grecia: ADEDY, la organización que agrupa a los sindicatos del sector público, ha convocado una huelga general de 24 horas para el 25 de noviembre en protesta contra el alto costo de vida. Se verán afectados las oficinas gubernamentales, las escuelas, las universidades, los hospitales y el transporte público. Se planean grandes manifestaciones en Atenas y Tesalónica.
El 17 de noviembre, con motivo de la conmemoración anual del levantamiento del Politécnico contra la dictadura militar, se esperan protestas en Atenas y Tesalónica, junto con una fuerte intervención policial.
Albania: El Movimiento Flamingo, que en un principio se oponía a un proyecto de construcción de lujo en una reserva natural, se ha convertido en un movimiento de amplia base contra el alto costo de vida, las malas condiciones en las escuelas y universidades, la corrupción y al primer ministro Edi Rama.
La Unión de Estudiantes Albaneses ha convocado boicots y huelgas indefinidas en universidades y escuelas secundarias. En Tirana y varias otras ciudades se han producido repetidos enfrentamientos violentos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Serbia: En Serbia, donde desde hace casi dos años se llevan a cabo protestas masivas contra la corrupción y el presidente Aleksandar Vučić, se celebrarán elecciones parlamentarias el domingo 25 de octubre. Vučić ha renunciado a la presidencia para continuar gobernando como primer ministro después de las elecciones.
El partido de oposición con mejores perspectivas es la Lista Estudiantil, que surgió del movimiento de protesta, pero que no está integrada por estudiantes, sino por profesores, abogados, celebridades y figuras establecidas. Su programa, que se centra principalmente en la lucha contra la corrupción, no ofrece respuestas a los acuciantes problemas sociales. Se esperan más enfrentamientos si el resultado de las elecciones resulta polémico.
Irlanda: Aquí también las protestas estudiantiles se están uniendo a las huelgas de los trabajadores. Las protestas nacionales por el precio de la gasolina, que paralizaron al país en la primavera, estuvieron, en cambio, dominadas en gran medida por la extrema derecha.
El 14 de octubre, más de 300.000 trabajadores del sector público —entre ellos maestros, enfermeras, médicos y personal administrativo— se declararon en huelga para manifestarse contra el aumento del costo de vida y a favor de salarios más altos. Los líderes sindicales suspendieron una segunda huelga prevista para el 21 de octubre. A principios de octubre, miles de estudiantes protestaron en Dublín contra la grave crisis de vivienda y los alquileres astronómicos.
(Artículo publicado originalmente en inglés el 23 de octubre 2026)
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